La relación entre tu comida y tus emociones
4 octubre, 2023 por
Maria Gloria Aguilar Jarquin


¿Qué es el  hambre emocional ?

El hambre emocional es como un camaleón que se disfraza de necesidad física de alimento, pero en realidad es una  respuesta a tus emociones. Sucede cuando el  impulso de comer surge no por el hambre física, sino como una forma de lidiar con las lidiar, ya sean el estrés, la ​ ansiedad, la  tristeza o el ​ aburrimiento. Puede llevarte a buscar alimentos ​ reconfortantes y poco saludables como refugio, lo que puede afectar tu bienestar general.

¿Por qué sucede el hambre emocional?

El hambre emocional tiene raíces profundas en nuestra  psicología y experiencias personales. A menudo,  recurrimos a la comida como una forma de ​ consuelo o  recompensa emocional, ya que puede brindar una sensación temporal de  alivio o placer. También puede estar relacionado con hábitos alimentarios desarrollados desde la infancia.

Diferencias entre el hambre  físico y el hambre emocional:

El hambre físico se desarrolla gradualmente, mientras que el  emocional es repentino. El hambre  físico se satisface con una variedad de alimentos, mientras que el  emocional suele requerir un alimento específico. El hambre  físico se alivia con la comida, mientras que el ​ emocional  persiste incluso después de comer.

Factores emocionales y psicológicos que afectan:

Factores como el estrés crónico, la falta de ​ sueño, la soledad, la  baja autoestima y la  ansiedad pueden contribuir al hambre emocional. Identificar y abordar estas áreas de tu vida puede ayudar a reducir el hambre emocional.

¿A  quién afecta y  cómo se manifiesta?

El hambre emocional no discrimina y puede afectar a personas de  todas las ​ edades. Se manifiesta de diferentes maneras, como  antojos incontrolables de alimentos específicos, comer en  exceso sin sentir hambre física real o la  necesidad constante de "picotear" durante momentos emocionales.

¿Cómo  tratar el hambre emocional?

1.  Identifica tus emociones: Antes de tomar ese tentador bocado, detente un momento y reflexiona sobre lo que sientes. ¿Estás realmente hambriento o estás tratando de satisfacer una ​ emoción?

2. Practica la  alimentación consciente: Come sin distracciones, saboreando cada bocado y prestando atención a las señales de ​ saciedad. Esto te ayudará a tomar decisiones alimenticias más saludables.

3. Busca  alternativas saludables: En lugar de recurrir a la comida, busca formas más saludables de manejar tus emociones, como hacer ​ ejercicio, meditar, escribir en un diario o hablar  con un amigo.

El  hambre emocional es un desafío común, pero con la información adecuada y la práctica constante, puedes superarlo. Al reconocerlo, entender  por qué sucede y aplicar  estrategias efectivas, estarás en camino hacia un ​ equilibrio emocional y una alimentación más saludable. Así que recuerda, la próxima vez que tus emociones intenten tomar el control de tu plato, ¡ tienes el poder de tomar decisiones más saludables!



Referencias:

Emotional Eating: Understanding the Psychological Triggers - Este artículo, publicado en "Psychology Today," profundiza en las causas psicológicas del hambre emocional y cómo reconocerlas.

Emotional Eating: How to Recognize and Control It - Un recurso de la Asociación Estadounidense de Psicología que ofrece consejos prácticos para identificar y controlar el hambre emocional.

Mindful Eating: A Review of How the Stress-Digestion-Mindfulness Triad May Modulate and Improve Gastrointestinal Functioning - Una revisión científica publicada en el "Journal of Gastroenterology Research" que explora la relación entre el estrés, la alimentación consciente y la salud digestiva en el contexto del hambre emocional.



Maria Gloria Aguilar Jarquin 4 octubre, 2023
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