La inflamación crónica es un problema silencioso que afecta a muchas mujeres. Se manifiesta con cansancio, dolores articulares, hinchazón abdominal o incluso retención de líquidos. Aunque muchas veces pasa desapercibida, está estrechamente relacionada con la alimentación, especialmente con el consumo excesivo de carbohidratos y azúcares.
En Zélé trabajamos con la cetosis baja en grasas, una forma más equilibrada de la dieta cetogénica que no solo favorece la pérdida de peso, sino que también ayuda a reducir la inflamación y devolverle al cuerpo esa sensación de ligereza y vitalidad.
Cuando consumimos carbohidratos simples en exceso —como pan, galletas, refrescos o harinas refinadas— los niveles de glucosa en la sangre se elevan rápidamente. Esto provoca:
Resistencia a la insulina, que genera estrés metabólico.
Mayor producción de radicales libres, que dañan las células.
Ambiente inflamatorio en tejidos y órganos.
A largo plazo, esta inflamación crónica puede afectar la piel, las articulaciones e incluso el estado de ánimo.
La estrategia de Zélé se basa en una alimentación baja en carbohidratos, pero también cuidando la calidad y cantidad de las grasas. Esto aporta beneficios adicionales:
Reducción de azúcares en sangre → menos picos de glucosa = menos inflamación.
Energía más estable → tu cuerpo utiliza las cetonas como combustible limpio.
Mejora de la digestión → al disminuir carbohidratos refinados, se reduce la hinchazón y la retención de líquidos.
Muchas mujeres que siguen una cetosis baja en grasas reportan:
Menos dolores articulares.
Reducción de la hinchazón abdominal.
Más energía a lo largo del día.
Una sensación general de ligereza y bienestar.
La clave está en que no se trata de restringir sin sentido, sino de darle al cuerpo lo que realmente necesita para funcionar en equilibrio.
La inflamación crónica no tiene por qué ser una constante en tu vida. Al adoptar una alimentación en cetosis baja en grasas, no solo apoyas la pérdida de peso, sino que también le regalas a tu cuerpo un estado de equilibrio que se refleja en más energía, menos hinchazón y un bienestar duradero.
Con pequeños cambios, puedes sentirte más ligera, activa y en control de tu salud.